![]() |
El nogal en su rincón. Imagen cedida por ©Guiarte.com |
No sé si conocen Revilla. Es un pueblín de la Cepeda
baja, el único situado a la derecha del
río Tuerto.
Tuvo épocas mejores en cuanto a población. Ahora en los
inviernos solo lo habitan 4 almas y son inmigrantes. Eso sí, en verano la población se “triplica”.
Sus casas son las típicas de tapial, sólidas y frescas. Algunas se han ido
restaurando y hasta hay un par de ellas
de nueva construcción. Cada una al estilo de cada cual, las hay que da gusto verlas y
las hay que descomponen el paisaje. Todo vale por que el ayuntamiento en
estas cosas no se mete. Casi una metáfora de La cepeda.
Paseando por Revilla destacaba eseguida el gran nogal. Sano y fuerte
ocupaba el centro del pueblo, dando carácter de plaza a un rincón de la calle
Real. No estorbaba el paso ni molestaba a nadie. Al contrario, los más viejos del lugar se recuerdan comiendo sus nueces y disfrutando de su buena sombra. Monumento y testigo del devenir de sus gentes en los
últimos ochenta años.
Pero llegan las elecciones municipales. Y se van a
asfaltar 2 de las 4 calles del pueblo. Pues bien, la víctima propiciatoria de
tan loable obra pública ha sido el nogal casi centenario, arrancado de raíz por
orden expresa del Sr. Alcalde.
Seguro que se aducirán razones técnicas y seguro que no
serán más que excusas para justificar la falta de voluntad para conservarlo. Conservar en lugar de destruir. E incluso aprovechar las obras para crear
un rincón acogedor donde reunirse los vecinos. Con un mínimo presupuesto. Solo
hacía falta una pequeña zona ajardinada alrededor, un banco de piedra que lo
circundase, dos bancos donde sentarse por las tardes de invierno a la abrigada…
En fin cualquier cosa menos ese triste final para ese
monumento natural.
Hace poco Tomás Álvarez, cepedano y periodista, se
quejaba en un artículo de las políticas que ha llevado a esta comarca a la
despoblación actual. Y terminaba diciendo “Hacen con nosotros lo mismo que los
fenicios cuando llegaban a Iberia y entregaban a los naturales espejitos a
cambio de estatuas de oro”. Y yo añado que a veces los espejitos los regalan en
el mismo ayuntamiento.
![]() |
El nogal recién derribado por la retroexcavadora. © Isidro Alonso |
Así que si tienen tiempo y ganas acérquense a Revilla, pregunten por el lugar que ocupaba el nogal y póngale unas flores. Como a las personas muertas en accidente. Será un bonito homenaje a un gran árbol y de paso a una comarca bella, olvidada y moribunda.
P.D.: ARCÓ ha presentado una QUEJA FORMAL ante la Corporación Municipal de Villamejil y ha solicitado explicaciones sobre esta decisión que evidencia una falta absoluta de conciencia medioambiental, urbanística y etnográfica.
![]() |
Situación del nogal en el centro del pueblo. Imagen del SIGPAC. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario